Se consideran aneurismas con indicación quirúrgica aquellos que superan los 5 centímetros de diámetro o que hayan tenido un crecimiento mayor a un centímetro en el último año
El aneurisma de aorta es una dilatación o ensanchamiento permanente de un tramo de esta arteria, la más importante del organismo humano. Con el tiempo, la pared de ese tramo afectado se va debilitando por la presión sanguínea y puede llegar a romperse, lo que provoca la muerte en la mayoría de los casos.
Aunque a día de hoy se desconoce qué es lo que provoca los aneurismas de aorta, su aparición se relaciona principalmente con la hipertensión arterial, los antecedentes familiares, la edad avanzada y el consumo de tabaco.
Es una enfermedad que no presenta, por lo general, una sintomatología clara, lo que dificulta su detección. Cuando se consigue descubrir a tiempo –en ocasiones por puro accidente en exploraciones o pruebas realizadas por otros motivos–, el aneurisma se puede tratar.
Corresponde a los facultativos estudiar cada caso y determinar si la dimensión del aneurisma compromete la vida del paciente y es necesario recurrir a la cirugía. Se suelen considerar aneurismas con indicación quirúrgica los mayores de 5 centímetros de diámetro o aquellos con un crecimiento superior a 1 centímetro al año. En esos casos, existen dos opciones quirúrgicas:
o Reparación con cirugía abierta del aneurisma: sustituir el tramo de aorta afectado por un injerto de tubo sintético.
o Reparación endovascular (EVAR): introducir por la ingle una endoprótesis o stent hasta el punto dañado de la arteria para liberarla de la presión sanguínea y evitar que se rompa. Esta es una técnica menos invasiva para el paciente (y sin transfusiones de sangre) y que requiere un menor tiempo de recuperación. Entre el 75% y el 80% de los AAA son tratados hoy en día con endoprótesis en lugar de con injertos de tubo.
Precisamente eVidaVascular, el software de visualización avanzada de imágenes 3D que hemos creado en EMEDICA, permite la planificación quirúrgica de esta reparación endovascular. A través de las imágenes 3D que proporciona el módulo se pueden conocer las medidas exactas de los stents necesarios para esa reparación, de manera que los cirujanos vasculares y los radiólogos intervencionistas ven minimizados los riesgos en sus intervenciones.
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Respecto a la tipología de aneurismas, distinguimos cuatro grupos según su localización en la arteria:
Fuente:MedRX Education
o Aneurismas de Aorta Torácica (TAA). En la sección que se extiende a lo largo del pecho o tórax. Son más peligrosos que los abdominales por su mayor tendencia a romperse.
o Aneurismas de Aorta Abdominal (AAA). Por debajo del tórax, en la parte de la arteria que irriga el abdomen, pelvis y piernas. Son más frecuentes que los torácicos. Dentro de la tipología AAA destacamos, por su complejidad en el tratamiento, el Aneurisma Yuxtarrenal (su limite superior o cuello está en el límite inferior de la salida de las arterias renales) y el Aneurisma Pararrenal (engloban, al menos, una arteria renal). Establecer si se trata de un aneurisma yuxta o pararrenal puede resultar complicado y se requieren para ello imágenes 3D de gran precisión y resolución como las que ofrece eVidaVascular.
o Aneurismas de Aorta Toraco-Abdominal (TAAA). Cuando el tramo enfermo se extiende desde la aorta torácica descendente hasta la aorta abdominal. La aorta toracoabdominal tiene unos 40 centímetros de longitud.
o Aneurismas de Aorta Ilíaca (IA). En alguna de las arterias ilíacas (común, externa o interna).