Los próximos avances tecnológicos se encaminan a mejorar aún más la calidad de las imágenes y a reducir la radiación de los estudios
La imagen médica lleva ya años estrechamente ligada a la práctica profesional médica y resulta clave en la toma de decisiones de los profesionales. No en vano, la mayoría de los facultativos la califican como uno de los avances más importantes en Medicina de los últimos cien años. Hoy en día, resulta difícil imaginar la actividad de cardiólogos, oncólogos, traumatólogos, cirujanos ortopédicos, etcétera, sin la imagen médica.
Los avances en tecnología en la toma de imágenes (tomografía computarizada, resonancia magnética y otras técnicas) y en software de los últimos años han sido sobresalientes y causado un enorme impacto en el diagnóstico y seguimiento de enfermedades
Una de las técnicas de imagen médica que ha experimentado un mayor desarrollo en los últimos años es la Tomografía Computarizada (TC). El software de EMEDICA eVida® Vascular y Vascular Training (solución formativa para el ámbito de la docencia y la investigación en cirugía vascular) analiza imágenes médicas que proceden precisamente de exploraciones TC.
Queda ya muy lejos (1895) el descubrimiento de los rayos X por parte del ingeniero y físico alemán Wilhelm Conrad Röntgen. Gracias a la digitalización y al desarrollo tecnológico, las actuales imágenes médicas permiten a los especialistas apreciar infinidad de detalles para un diagnóstico más preciso y precoz de las enfermedades. Y loa avances continúan.
¿Qué avances veremos este año?
- Aceleración del procesamiento de imágenes de diagnóstico.
Esencial para la creación de imágenes de diagnóstico de mayor calidad y para acelerar los flujos de trabajo. En este sentido, se están incorporando ya Unidades de Procesamiento Gráfico (GPU), como las utilizadas en el software de videojuegos, que proporcionan más potencia donde más se necesita. El cálculo de algoritmos y la reconstrucción de las imágenes es mucho más rápido: menos de 6 minutos frente a los 20-30 minutos de las CPU, la unidad central que procesa los datos en la mayoría de los ordenadores.
La imagen digital, sobre todo en 3D y 4D, tiene que procesar una gran cantidad de datos muy rápido, y para ello la GPU ofrece mejores posibilidades.
- Expandir los parámetros de 3D y 4D.
El objetivo es el mismo: crear mejores imágenes médicas para lograr diagnósticos más precisos.Software que aumente todavía más el contraste de los tejidos blandos y que permitan reconstrucciones 3D más nítidas.
También se avanza hacia la siguiente dimensión en radiología: el 4D (es decir, imágenes 3D, pero en tiempo real). Los avances en la ecografía están sentando las bases de lo que será el futuro cercano.

- Modelos anatómicos 3D.
Imagina el valor para los cirujanos de poder ver y tocar el ‘modelo’ de un órgano antes de afrontar una operación quirúrgica: saber exactamente qué es lo que se van a encontrar. Esto está cada vez más cerca de ser una realidad.
- Los datos más allá de la propia imagen.
Las imágenes digitales son mucho más que imágenes: son fuentes de datos con información relevante sobre cientos de parámetros, como, por ejemplo, la textura de un tumor. Por medio de métodos computacionales avanzados se puede obtener información sobre esa textura y vincular a continuación estos datos empíricamente a los diferentes genotipos tumorales. Las investigaciones se centran ahora en profundizar en los conocimientos de estos parámetros, en lo que representan y en cómo se manifiestan en un proceso de enfermedad dada.
- Menos radiación y más contraste.
Lograr una reducción de las dosis de radiación es otro de los grandes retos en el corto plazo. Todavía hay muchos pacientes inquietos por la radiación ionizante que se recibe durante una TC.
La nueva técnica Rayos X de Contraste de Fase (PC) está llamada a ser el nuevo método de exploración de imagen clínica que resuelva este problema, dado su gran potencial para reducir las dosis de radiación, aunque aún necesita tiempo para su completo desarrollo.
- Big data y minería de datos.
La radiología abrió el camino a la era de la medicina digital. Y es de esperar que ahora, en la época del big-data, vuelva a marcar el paso. Avances de bioinformática que permitan extraer la máxima información posible y convertirla en nuevas oportunidades para los pacientes en forma de tratamientos más tempranos, personalizados y efectivos.
Dada la ingente cantidad de datos a analizar en, por ejemplo, la detección y el tratamiento del cáncer de mama (mamografía, ecografía, resonancia, mammi-PET, TC, estudio de ganglio centinela…), se trabaja en la elaboración de Sistemas de Soporte de Decisiones (DS) que guíen a todos los profesionales y que faciliten el manejo e interpretación de toda esa información.
En resumen, los nuevos desarrollos tecnológicos se centran en posibilitar:
- Imágenes de mayor calidad
- Diagnósticos más precoces y exactos.
- Pruebas más cómodas y menos invasivas para los pacientes. Muchos de los estudios utilizan radiaciones ionizantes de efectos nocivos. El objetivo es reducir esta radiación. Según la OMS, cada año se realizan en el mundo más de 3.600 millones de pruebas diagnósticas radiológicas, 37 millones de pruebas de medicina nuclear y 7,5 millones de tratamientos con radioterapia.
Y este es precisamente el caso de eVida® Vascular, la solución de imagen 3D que hemos desarrollado en EMEDICA para la planificación quirúrgica de cirujanos vasculares y radiólogos intervencionistas en el tratamiento de los aneurismas de aorta.